sábado, 14 de febrero de 2009

En el café de la juventud perdida




SINOPSIS: París, años 60. En el café Condé se reúnen poetas maldi­tos, futuros situacionistas y estudiantes. Y aunque la nostalgia de aquellos años perdidos parecería ser el tema central de la novela, Modiano le da un giro sor­prendente. Porque En el café de la juventud perdida es también una novela de misterio: todos los personajes y las historias confluyen en la enigmática Louki. Para casi todos ellos la chica encarna el inalcanzable objeto del deseo. Louki, como todos sus compañeros de vaga­bundeo por un París espectral, es un personaje sin raíces, que se inventa identidades y lucha por construir un pre­sente perpetuo. Modiano recrea alrededor de la fasci­nante y conmovedora figura de Louki el París de su juventud, al mismo tiempo que construye una hermosísima novela sobre el poder de la memoria y la búsqueda de la identidad.


Es un libro precioso. Tiene la cadencia de esas películas francesas en las que parece que no pasa nada, pero que te lo están contando todo.
El misterio que envuelve a la joven Jacqueline Delanque sirve de excusa para retratar a los diferentes personajes que aparecen asiduamente o por casualidad en el Café Condé. Cada capítulo tiene un narrador, con lo que se van mostrando distintos puntos de vista y diversas visiones del París de los revolucionarios años 60. Al mismo tiempo es una novela de huida, de un personaje que busca un pasado que nunca tuvo y un futuro que nunca tendrá.
Tiene apenas 140 páginas. La traducción al catalán que yo leí de la editorial Proa está muy bien, no sé cómo será la de Anagrama. Me ha gustado este autor francés, Patrick Modiano.

Y aquí algunos cafés de París para que os ambientéis.



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2 comentarios:

Javier Cercas Rueda dijo...

A mi me ha gustado que sea breve, que esté bien contada, el juego de narradores y deambular literariamente por el París de los 60 (auténtica co-protagonista del libro), ahora bien, la historia es bastante rarita en fondo y forma y puede desconcertar a lectores convencionales que busquen tramás más precisas y menos fragmentarias. Es un libro amargo.

Eva dijo...

Gracias por tu comentario, Javier. Tienes razón con que puede desconcertar a quienes se esperen un libro convencional. Me ha pasado que lo he recomendado y al principio ha gustado, pero alguno se lo ha dejado a la mitad porque no le acababa de "enganchar".