
En mi casa somos "fans" de Enric González.
Lo hemos seguido por Londres y Nueva York.
Ahora nos propone una mirada a una Roma tan diferente como cotidiana. A una Roma que pese a estar mil veces contada, retratada y filmada se reinventa día a día, en la que su gente es verdaderamente la que infunde el pálpito a un decorado eterno.
Enric refleja una Roma vivida en primera persona, vivida pero también padecida porque todo aquello que sospechamos no solo es cierto sino que las más de las veces se queda corto cuando escuchamos algunas de sus experiencias, más propias del neorrealismo italiano que del dia al día de un corresponsal de prensa.

