jueves, 16 de junio de 2011

El halcón maltés



Un clásico de la novela negra, con algunos de los mejores diálogos del género (la mayoría de ellos se transcribieron literalmente en el guión de la película de Huston). Y es que es imposible leer el libro sin tener en la mente a Bogart interpretando a Sam Spade.
Los años han pasado por ella y algunos de los rasgos de la novela policíaca que inaugura nos resultan hoy muy tópicos, pero no lo eran en su momento, todo lo contrario. Hace falta ese distanciamiento para que no pierda su atractivo.

Para algunas curiosidades sobre el film os dejo este enlace.

Enlace

domingo, 12 de junio de 2011

Alicia Martín












Alicia Martín es una artistaa madrileña que utiliza los libros para hacer estas sorprendentes instalaciones. ¿Qué os parece?

viernes, 10 de junio de 2011

Leyendo




¿Qué os parecen estas preciosas ilustraciones de Caitlin McGauley?

martes, 7 de junio de 2011

El profesor



Un thriller intenso, con un tema escalofriante y terrible: el secuestro de una adolescente por una pareja de depravados. Un profesor universitario enfermo es la última persona que la ha visto con vida y quién tiene la clave para liberarla en su confusa cabeza.
Para leer de un tirón.

domingo, 5 de junio de 2011

jueves, 2 de junio de 2011

El bolígrafo de gel verde



Creo que este libro ya es famoso por su historia: su autor lo autopublicó y lo llevó de librería en librería intentando venderlo y lo autopromocionó en la redes sociales (Facebook, foros, blogs...). Tanto éxito tuvo el boca a boca que Espasa decidió republicárselo.

Es una novela costumbrista, de un hombre al que la rutina convierte en un mezquino. Necesita cambiar, volver a disfrutar de su familia, de su vida... pero no es tan fácil.
El libro está muy bien, aunque con alguns pegas: demasiadas vueltas para llegar al destino, demasiada búsqueda de un estilo en la escritura, demasiado simplista en su transfondo.

martes, 31 de mayo de 2011

Escribir




Supongo que ya serán pocos los escritores que las usen.
Ahora las máquinas de escribir se han convertido en artículos decorativos. Pero, ¿a qué son bonitas?